Los líderes de la Unión Europea reunidos en Bruselas pospusieron toda decisión en torno a un nuevo acuerdo de clima y energía que ayude al continente a dejar de importar energía costosa y sucia. Los mandatarios reconocieron la necesidad de Europa de fortalecer su independencia energética, en vistas de la crisis en Ucrania, pero no lograron tomar las medidas necesarias.

Anoche, en la víspera de esta cumbre, activistas de Greenpeace Eslovaquia protestaron en una planta de carbón con una proyección que decía: «Paren las emisiones de CO2 (Dióxido de Carbono)».

Los mandatarios en Bruselas no pudieron acordar un plan para reducir las emisiones de carbono, desarrollar energías renovables y mejorar la eficiencia energética para las dos próximas décadas. En cambio delinearon un plan para octubre de este año, luego de la cumbre liderada por el Secretario de las Naciones Unidas Ban Ki-moon.

Con respecto al resultado de esta reunión, un especialista en energía de Greenpeace sostuvo que: “Los líderes de la Unión Europea, al fallar en la ejecución de una política energética dejan abiertas las fugas de dinero. Éste seguirá saliendo del bolsillo de los ciudadanos europeos hacia las arcas de los oligarcas de Rusia y Arabia Saudita hasta que haya un claro apoyo a la eficiencia energética. Un sistema de energía limpia en Europa es la mejor apuesta hacia la protección climática, la independencia energética y la seguridad de los suministros».

Greenpeace apoya los siguientes objetivos: cortar las emisiones de carbono domésticas en un 55 por ciento, aumentar las fuentes renovables en un 45 por ciento y mejorar la eficiencia energética en un 40 por ciento.

 

Please follow and like us:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *