En la madrugada del pasado lunes 2 de mayo, activistas franceses de Greenpeace bloquearon la construcción del Reactor Europeo Presurizado (EPR) que se está construyendo en Flamanville, Francia. Dos camiones que llevaban activistas, sitiaron el edificio. Otros activistas escalaron cuatro grúas, tratando de impedir que se llevaran a cabo los trabajos de construcción en el lugar
La situación en Fukushima, Japón exigió una reevaluación sobre las normas de seguridad que actualmente rigen en el funcionamiento de los reactores nucleares. Por lo tanto, lo primero que se debe hacer es detener la construcción de nuevos reactores. El diseño del EPR, en particular, tiene una serie de riesgos de seguridad similares a los de Fukushima. Así lo señaló la Autoridad de Seguridad Nuclear (ASN) hace unas semanas. [1]
El EPR fue diseñado teniendo en cuenta los problemas de seguridad ocurridos luego de los accidentes en Three Mile Island y Chenobyl. Sin embargo Fukushima marcó un nuevo paradigma en seguridad nuclear. Esto incluye una vital dependencia en suministro de energía continua para enfriar el reactor, el riesgo de explosiones de hidrógeno, la ubicación de los generadores a diesel destinados a producir energía de reserva, que se encuentran cerca de la tierra, volviéndolos susceptibles a inundaciones y a la contaminación provenientes de los depósitos de combustible nuclear usado. Por otra parte, la ubicación a la sala de control de los reactores está muy cercana a los reactores mismos, lo cual hace que ante una emergencia nuclear sea inaccesible.
Sin embargo, el ERP se promueve como la bandera de una nueva generación de reactores nucleares. Actualmente no se encuentra en operación. Es el mayor reactor del mundo: tiene dos proyectos dentro de Europa. Uno en Finlandia, otro en Francia. Ambos encierran miles de problemas técnicos y de seguridad.[2]
La seguridad nuclear, lamentablemente, no existe. Sólo se pueden enumerar riesgos inherentes al reactor. Fukushima reveló que la tecnología nuclear es demasiado compleja y a la vez vulnerable: un error humano, fallas en la tecnología, desastres naturales, pueden afectar su funcionamiento de manera contundente. Afortunadamente, tenemos una opción: podemos elegir avanzar hacia las energías renovables, que demostraron ser un modo energético lo suficientemente maduro para suministrar energía suficiente para satisfacer todas nuestras necesidades.
Greenpeace exige que se cancelen la construcción de todos los nuevos reactores nucleares y que se eliminen los que están funcionando actualmente.
[1] Poco después del desastre ocurrido en Fukushima, el presidente del ASN, Andre-Claude Lacoste, expresó públicamente los cuatro fallos de seguridad más importantes que podría tener la planta nuclear EPR.
[2] A partir de diciembre de 2010, la construcción del EPR en Olkiluoto, Finlandia fue oficialmente retrasada cuatro años, lo que sobrepasó 2600 millones de euros del presupuesto que tenían estimado para su construcción. Los inspectores identificaron más de 3 mil problemas de seguridad y de calidad. La construcción del EPR en Flamanville, Francia, que comenzó dos años después a la finlandesa, ya lleva dos años de retraso y sobrepasó 1,7 millones de euros el presupuesto que se había planificado para su construcción. Se detectaron una serie de problemas que obligaron al ente regulador nuclear a suspender su construcción durante un mes en 2008. Algunos de los inconvenientes –como el sistema de control digital del reactor- continúan sin resolverse. Pueden encontrar más información aquí(disponible en inglés).





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2 thoughts on “Activistas de Greenpeace Francia bloquearon la construcción de un reactor nuclear en Flamanville”

  1. Las fallas en los reactores nucleares existentes han demostrado lo frágil y peligrosos que son, en estos casos, los costos de este tipo de energía es demasiado alto. Si bien la empresa constructora toma todas las medidas necesarias acordes a las normas de seguridad, existen energías renovables mucho mas seguras y que ofrecen mayores ventajas, pudiendo incluso cubrir las necesidades energéticas demandadas. Saludos!!

  2. hay que parar la construccion de atucha II en argentina, eso ademas de ser un proyecto costoso es obsoleto y puede llevarnos a una catastrofe como la de chernobyl o la de fukushima, no se puede vivir asi viven contaminando el agua que consumimos con los desechos radiactivos de atucha I y embalse , hay que pararlos a toda costa nose puede terminar una obra que es un maleficio en vez un beneficio para todos los habitantes de Argentina, Saludos, ojala Argentina logre oponerse a este proyecto.

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