Siesta
El sábado 30 de mayo se organizó un día de acción global en defensa del medio ambiente, con vistas a la COP-21 de París. En Argentina, grupos de voluntarios de Greenpeace coordinaron actividades en las ciudades de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba, Mar del Plata, Mendoza, Paraná, Rosario y Salta. Quienes participaron de la jornada tomaron una siesta simbólica, para despertar y concientizar sobre la necesidad de apostar por fuentes de energía renovable. A continuación, Pamela Zega, coordinadora de voluntarios de Greenpeace Argentina, te cuenta más sobre los eventos realizados en nuestro país.
Por Pamela Zega
En diciembre se celebrará en París la Cumbre del Clima, un acontecimiento clave a nivel internacional para renovar el protocolo de Kioto, plantear un escenario de cero emisiones para el año 2050, exigir a los políticos los compromisos necesarios para lograrlo y demostrar que el cambio hacia un futuro renovable, alejado de los combustibles fósiles, es posible y ya está sucediendo.
Durante el 2015 se están promoviendo jornadas de acción global desde diversos movimientos, organizaciones sociales y ecologistas, sindicatos y partidos políticos alrededor del mundo.
El primer día de acción global se celebró el sábado 30 mayo bajo el lema “Despertá por el clima. Exigí renovables YA”, donde voluntarios de Greenpeace invitaron a la ciudadanía a dormir una siesta colectiva, representando el desinterés existente respecto al cambio climático.  A su vez, una alarma representaba la urgencia de despertar y tomar medidas urgentes para evitar el calentamiento global.
Marcelo Martinez integrante del grupo de voluntarios de Buenos Aires, nos cuenta  sus sensaciones al realizar esta actividad:  “Por mi lado disfruté poder invitar a colegas y amigos a transitar el camino en defensa de los derechos humanos, también ver futuros voluntarios ya formando parte de la familia Greenpeace, poder sentir, compartir y vibrar lo que somos. Nos ponemos serios cuando hay un mensaje que transmitir, nos reímos cuando sabemos que es el mejor modo de lucha, somos conscientes de que lo que hacemos es totalmente desinteresado, por eso el 30 de mayo, fue mucho más que un buen momento. Seguimos sosteniendo que no hay tiempo que perder ”.
Grupal Siesta
Desde el grupo de voluntarios de Cordoba, Pablo Mercado nos cuenta: «Cuando me informaron que íbamos a realizar la acción global pude imaginar cómo iba a ser, pero no esperaba estos resultados. Al momento de empezar todos estábamos con ánimos y no nos daba vergüenza cómo nos verían los peatones, con las almohadas o peluches, estábamos como «pancho por su casa». Cuando entramos en acción sentía esa expectativa latiendo sobre cómo reaccionarían todos, ya que cuando nos acostamos empezaron a preguntarse qué sucedía y se acercaron, tomaron fotos, leyeron el banner y invitándolos a reflexionar sobre el tema«.
Muchos turistas se preguntaban qué hacía un grupo de jóvenes durmiendo una siesta en mitad de la peatonal de Córdoba y que, de pronto, comenzaran a bailar.  Esto fue lo que ocurrió también en Rosario, Santa Fe, donde Esteban Nocetti, integrante del grupo de voluntarios de la provincia, comparte su experiencia: “Con muchos nervios al principio de los ensayos, sobre todo porque nunca bailé en la peatonal. Creo que el desarrollo de la actividad se llevó a cabo sin inconvenientes, o si hubo alguno no se notó. También destaco la participación de la gente, que se sumó a último momento sin saber mucho de la coreografía, ¡eso es ser doblemente valiente! ”
Más de mil ciudades en más de 30 países se sumaron a esta actividad, reclamando medidas concretas para apostar en serio por las energías renovables,  y así abandonar, de una buena vez, el petróleo y el carbón, principales causantes del cambio climático.

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One thought on “Cambio climático: Argentina se unió al día de acción global en defensa del medio ambiente”

  1. Alguien debiera hacerle entender a la presidenta CFK lo que son energías verdaderamente limpias, y el riesgo al que nos expone siguiendo con la energía nuclear. Y esto justamente en la patagonia, donde soplan vientos que podrían aprovecharse para generar energía eólica.
    Los dos peores desastres nucleares que ocurrieron en Japón y en Chernóbil debieran ser suficientes ejemplos a tener en cuenta, sobre todo en un país como el nuestro, donde ni siquiera se hace el debido mantenimiento de las vías y los trenes que solo recorren Capital y Gran Buenos Aires.
    Además, supongo que se deben emplear millones de litros de agua en la construcción de cada usina, que ignoro si ya quedan contaminados.

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