Mañana, 16 activistas y un periodista-fotógrafo independiente (conocidos como los Cofrentes17) enfrentan un juicio que podría obligarlos a cumplir una condena de 2 años y 8 meses en la cárcel por realizar una acción en la central nuclear de Cofrentes, Valencia, (España) en febrero de 2011. Mauro Fernández, coordinador de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace Andino, se encuentra en Lima, como parte de la delegación de Greenpeace Internacional, siguiendo las posiciones de los países latinoamericanos en la Cumbre del Clima y luchando por la misma causa defendida por los Cofrentes17: un mundo con 100% de energías renovables. Conocé la opinión de Mauro sobre la difícil situación de los ambientalistas acusados y su visión sobre el uso de fuentes de energía sostenibles:


«Hay momentos para hablar y momentos para actuar. Hace casi cuatro años, dieciséis activistas de Greenpeace consideraron que el enorme riesgo de la planta atómica de Cofrentes, en Valencia, España, requería una acción concreta: demostrar sus fallas de seguridad. Así fue que el 15 de febrero de 2011, los activistas ingresaron a la planta y pintaron «Peligro Nuclear» en la torre de refrigeración. Mañana, los dieciséis y el periodista independiente que cubría la acción, se someterán a un juicio que puede condenarlos a casi tres años de prisión. Además, la organización ecologista podría tener que afrontar un pago de 357.371 euros en concepto de multas e indemnizaciones como presunto responsable civil subsidiario.

Insisto. Hay momentos para hablar y otros para actuar. Ayer por la tarde, desde la delegación de Greenpeace Internacional en la COP20 de Lima, Perú, decidimos dar un paso adelante, ya que estamos convencidos de que una cumbre climática es un lugar de acción. Por eso llamamos la atención de la prensa y los negociadores, al sostener un mensaje en apoyo a nuestros compañeros que atraviesan el juicio más difícil en la historia de Greenpeace en España. La Constitución Española está de nuestro lado: su artículo 45 deja claro que «proteger el medio ambiente es un deber. Protestar, un derecho».


Con esto, esperamos que las delegaciones presentes en Lima tomen nota de este ejemplo para garantizar el pleno ejercicio del derecho a la protesta en todo el mundo. En pleno siglo XXI, no puede haber un solo país, ni España, ni Perú, ni ningún otro, que no respete el derecho a la protesta como un método de transformación social. Así han comenzado la gran parte de los hitos revolucionarios en la historia de la humanidad, desde la abolición de la esclavitud, hasta las más recientes revueltas por una democracia más plena y participativa.


En la COP20, los líderes mundiales deben buscar cómo evitar los peores impactos del cambio climático sin someternos a todos a los riesgos inherentes a la energía nuclear. Los #Cofrentes17 —modo en que se los conoce en las redes sociales- tras miles de muestras de apoyo recibidas actuaron para llamar la atención sobre los riesgos e impactos de la energía atómica, que es cara, peligrosa y altamente centralizada por lo que no constituye una solución ni al cambio climático ni al objetivo global de generalizar el acceso energético.


Creemos que la justicia valenciana hará valer la Constitución Española y, esperamos que los activistas queden libres de sus cargos de forma inmediata. Esperamos que este juicio sirva para reforzar la garantía al derecho a la protesta pacífica, y para, nuevamente, concienciar a la sociedad civil acerca del riesgo de la energía nuclear.


España debe iniciar una gradual transición que abandone completamente la energía nuclear y los combustibles fósiles como el carbón, el gas y el petróleo – causantes del cambio climático y de desatres como el que estamos viendo estos días en las costas de Tarragona-. Por el medio ambiente, pero también por la economía debemos abordar una transición justa hacia un sistema 100% renovable de energía para todos en 2050.


Este es el objetivo que debe marcarse España, pero también el que Greenpeace le está pidiendo a los países que acuerden, a nivel internacional, en esta cumbre climática de Lima.


Esperamos que el legado de los #Cofrentes17 sea enaltecido, que dejemos atrás una era de adicción fósil y nuclear, y comencemos una nueva ruta hacia un mundo más justo y sostenible, con mayor libertad de expresión, y democracia, también desde el punto de vista energético: un mundo que aproveche las fuentes energéticas sostenibles y capaces de hacernos a cada uno productores de nuestra propia energía: las renovables. Este sueño de un futuro verde y en paz es el que llena de fuerza a los activistas ambientales como los #Cofrentes17 que ponen su coraje al servicio del futuro de la humanidad.»

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One thought on “Greenpeace, en la Cumbre del Clima en Perú, apoya a los activistas acusados que luchan por las energías renovables”

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