El activista de la oficina de Greenpeace Nórdica Jon Burgwald está viajando por Groenlandia para empaparse sobre los desafíos ambientales que presenta la región y dialogar con las nuevas generaciones sobre los caminos sustentables de desarrollo. En este post describe el panorama y contagia su optimismo:

En la pequeña ciudad de Aasiaat en Groenlandia occidental, los perros de trineo son cada vez menos. Situada en una de las muchas islas en el borde de la pintoresca bahía de Disco, los perros han desempeñado un papel importante en la caza y el transporte, atravesando fiordos y ríos a lo largo del invierno. Pero ahora, a excepción de pequeños icebergs, aquí y allá, las aguas que rodean la ciudad están completamente descongeladas.

Estoy viajando por la costa oeste de este país increíble desde Aasiaat hasta el extremo sur de Qaqortoq con el objetivo principal de conocer y relacionarnos con los estudiantes de las cuatro escuelas secundarias de Groenlandia. Hablamos con ellos acerca de la exploración de petróleo, las normas ambientales, la minería y la pesca sostenible. Y ellos haciéndonos cientos de preguntas curiosas.

«¿De dónde va a venir nuestro desarrollo?» Es una de las más frecuentes. Los estudiantes, de diversas formas, expresan un fuerte deseo de desarrollo, pero también comparten la preocupación por la amenaza de la contaminación y la falta de transparencia en la toma de decisiones del gobierno actual. Y esas preocupaciones son más que comprensibles.

¿Qué tipo de desarrollo experimentará Groenlandia? El país, que tiene aproximadamente el tamaño de Europa Occidental, es rica en recursos – tanto renovables como no renovables. Su desarrollo podría respetar la belleza única y la naturaleza de Groenlandia o destruirla.

Hay una enorme presión de las compañías petroleras internacionales, que ven el hielo que se derrite como una oportunidad de negocio, y las empresas mineras, cuyo principal objetivo parece ser el de erosionar todas las normas ambientales.
La pregunta es: ¿Los políticos y la administración sea capaz de soportar la presión? ¿Incluirán los deseos de la próxima generación que contempla una economía de energía más verde? ¿O permitirán a empresas internacionales con historiales sombríos dictar el futuro de Groenlandia?

Desgraciadamente tanto el gobierno anterior como el actual se inclinaron en esta última dirección sin respetar el medio ambiente y la inclusión. Pero en los últimos seis meses, el debate en Groenlandia ha comenzado a cambiar y las protestas contra el gobierno van en aumento. Sólo en el último par de meses, la manifestación más grande de toda la historia de Groenlandia se llevó a cabo en contra de la revocación de la norma de tolerancia cero de la minería del uranio. Una coalición de organizaciones no gubernamentales de Groenlandia del gobierno ha boicoteado un proceso de audiencia sobre una mina de minerales como protesta contra el proceso antidemocrático. Las personas están reclamando influencia a sus líderes.

Greenpeace tiene un importante papel que desempeñar en este campo de batalla. Groenlandia podría ser grande en tamaño, pero es pequeño en muchas otras maneras. Por ejemplo, el organismo responsable de los aspectos ambientales de todos los proyectos petroleros y mineros sólo se compone de dos personas. Estas dos personas tienen que soportar la presión de empresas como Shell, BP y London Mining. Y deben hacer malabares con temas tan diversos como la perforación en aguas heladas, la minería de uranio y las pruebas sísmicas.

Sin una fuerte presencia de la sociedad civil, me temo que la administración va a sucumbir a la presión de las empresas. Greenpeace es una de las pocas organizaciones que tienen la capacidad para luchar contra estas empresas, y para proteger el Ártico de su conducta imprudente. Y este viaje confirma una vez más la necesidad de actuar y de intensificar el diálogo con los pocos grupos verdes existentes en Groenlandia.

Desafortunadamente la historia de Greenpeace en Groenlandia ha creado mucha desconfianza aquí. La campaña contra la caza industrial de focas por parte de Canadá en los años setenta y ochenta no distinguió correctamente entre la práctica industrial a gran escala y la caza indígena sostenible, por lo que tuvo un efecto profundo y negativo sobre la caza sustentable de focas en Groenlandia. Desde entonces, Greenpeace ha pedido perdón en varias ocasiones por las consecuencias no intencionadas de la campaña. Pero las heridas siguen necesitando reparación.

Ésta es una de las razones por las que estoy viajando alrededor de las escuelas secundarias de Groenlandia. Para explicar que Greenpeace es hoy una organización diferente y que tenemos un interés común en asegurar el desarrollo sostenible de Groenlandia. Al conocer a las jóvenes generaciones de aquí sentimos un gran optimismo y la sensación de que van a llevar este país hacia adelante con fortaleza encontrando soluciones sostenibles para una de los ambientes más singulares de este planeta.

Hay tanto que hacer y esperar en este magnífico país que espero que este viaje sea un paso hacia la cicatrizaciòn de viejas heridas, por lo que Groenlandia y Greenpeace pueden estar unidos en la lucha común para el desarrollo sostenible – no sólo en Groenlandia sino en todo el Ártico.

Más de 5 millones de personas piden que el Ártico sea declarado Santuario para toda la Humanidad. Firmá ahora haciendo click aquí.

 

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2 thoughts on “Cómo ayudar a Groenlandia en el camino hacia el desarrollo sustentable”

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