Deng Ping, activista Senior de Greenpeace sobre Clima y Energía en Asia Oriental y Harri Lammi, Asesor de Greenpeace sobre Clima y Energía en Asia Oriental relatan cómo consiguieron -tras una exhaustiva investigación y documentación- que Shenhua, la compañía de carbón más grande del mundo, modificara sus políticas de producción para reducir el excesivo consumo de agua que estaban conduciendo a grandes regiones a la completa sequía:

El año pasado, Greenpeace decidió hacer algo que no había hecho nunca antes en China: confrontar con una compañía de carbón perteneciente al Estado. Y no es cualquier compañía. Es la más grande y audaz, la favorita del gobierno Chino: Shenhua -la empresa más grande del planeta por su volumen.

Descubrimos que la subsidiaria de Shenhua ha estado usando agua en exceso para su establecimiento carbonífero en el interior de Mongolia, una de las áreas más áridas de China y los enfrentamos con la evidencia. Primero enfrentamos la censura a nuestro informe, pero ahora, un año más tarde, finalmente logramos nuestro objetivo.

El 4 de abril de 2014, Shenhua se reunió con Greenpeace para informar que ellos estaban de acuerdo con muchas de nuestras demandas. En particular, Shenhua dijo que detendrían el consumo de agua de las áreas donde los campesinos han sido abandonados junto a sembradíos inertes y lagos secos. É sta es una pequeña victoria –incluso podría convertirse en una onda expansiva alrededor del mundo, ya que nadie había hecho algo así anteriormente.

En primer lugar, el hecho que una ONG haya dejado al descubierto a una compañía estatal por sus acciones contra el medio ambiente y haya logrado que dieran un paso atrás, hará efecto contagio para que otras grandes compañías de carbón en China, que pensaron que podían realizar sus operaciones con toda impunidad, sientan un frío helado corriendo por su espalda.

En segundo lugar, los funcionarios locales que controlan las centrales de agua en China pueden darse cuenta que las compañías mineras no son vacas sagradas – y una campaña local puede de hecho lograr que las compañías cumplan con las leyes de uso del agua.

Y lo más importante, la marcha atrás representa un mensaje sobre que el uso de carbón en China se encuentra bajo una presión que va en aumento desde distintos puntos: desde el plan de reducción de la contaminación ambiental del gobierno, hasta el tope de consumo de carbón en China oriental y los objetivos climáticos de China. Y ahora con mayor fuerza a partir de las leyes de consumo de agua y las limitaciones en China occidental, que están limitando la expansión de esta industria en el interior de Mongolia árida. Incluso Shenhua está confirmando esto con la acción que está tomando.

Historia sobre la investigación en Shenhua

Hemos trabajado sobre todas estas aéreas durante años, pero este descubrimiento le llevó a Greenpeace un año entero de investigación de campo.

En vez de solo hablar de esta gran amenaza, comenzamos a documentar el área del interior de Mongolia en Haolebaoji donde la compañía de carbón y químicos de Shenhua ha estado bombeando agua para ayudar a su producción de líquidos combustibles provenientes del carbón.

Éste es un sistema característico y en aumento de la industria de carbón en China, que produce diferentes combustibles y productos a partir del carbón, un proceso que muchas veces requiere grandes cantidades de agua.

Nuestros colaboradores fotografiaron las sequías existentes en Haolebaoji y compararon los árboles y sembradíos secos con fotos tomadas hace más de una década, donde se observaba una tupida vegetación y pozos de agua que brotaba a borbotones.

Sequías

Descubrimos que los campesinos llevaban tiempo protestando debido a que cultivar la tierra ya era prácticamente imposible. Ellos contaron las mismas historias que las fotos nos mostraban. El agua subterránea bombeada por la compañía, estaba agotando las napas en forma alarmante, forzando a los lugareños a realizar perforaciones cada vez más profundas y finalmente abandonar sus cultivos.

Escarbando aun más, nuestros investigadores descubrieron evidencias directas de descargas de aguas contaminadas cerca del establecimiento, descargas que la firma intentó tapar luego de nuestra visita.

Publicamos nuestros hallazgos en julio del año pasado, solo para darnos cuenta que nos enfrentábamos a una terrible censura. Muchos periodistas acudieron a nuestra conferencia de prensa – sólo unos pocos pudieron publicar sus trabajos.

Con la determinación de seguir adelante, llevamos nuestra campaña a Hong Kong, que no cuenta con censura de los medios y donde Shenhua cotiza en la bolsa.

Haciendo Lobby

Ingresamos a un evento de prensa de Shenhua con nuestra propia historia para contar, la misma que ellos no permitieron que periodistas e inversionistas escucharan. Por nuestra parte continuamos trabajando alrededor del mundo explicándole a inversionistas yal mundo financiero como la escasez de agua podría limitar la intención de China de expandir la producción de carbón.

Y mientras hacíamos lobby desde afuera, continuamos conversando con los representantes de Shenhua, discutiendo sobre que podrían hacer para ayudar a mejorar la situación. Finalmente arribamos a este plan. Un avance que definitivamente queremos seguir cuidando, mientras continuamos nuestra campaña sobre el uso de agua de las compañías de carbón.

 

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