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La semana pasada recibimos la excelente noticia de que Shell abandonaba sus proyectos de exploración en el Ártico. Esta decisión significa un importante avance hacia la protección definitiva de la región. Compartimos a continuación la opinión de Louise Rouse, asesor de campañas de Greenpeace Gran Bretaña, quien expone los principales motivos que impulsaron a la compañía petrolera a tomar esta trascendental determinación:
El anuncio de Shell sobre su partida del Ártico nos tomó a todos por sorpresa.
Desde principios del mes pasado corrían rumores sobre un “gran encuentro”. El 17 de septiembre, las noticias citaban al CEO de Shell, Ben van Beurden, quien hablaba sobre una posible decisión final en cuanto a inversiones y expresaba su deseo de volver a Alaska en 2016.
Entonces, el anuncio de que la petrolera dejaba la región luego de haber gastado 7 mil millones de dólares, y a pesar de que habrían encontrado indicios de petróleo y gas en el Ártico, hizo que muchos dudáramos sobre la veracidad de las razones que la compañía esgrimió para justificar su decisión.
Shell enumeró tres motivos por los que consideró que abandonar el Ártico era lo mejor: la escasez de petróleo en los pozos, los altos costos de operar en la región y las regulaciones del gobierno de los Estados Unidos.
Esta elección hizo que la balanza deje de favorecer a las compañías petroleras y se incline a favor de la lucha contra el cambio climático.
Quienes nos dedicamos a analizar la inversión realizada por la empresa en su proyecto ártico sabíamos que la compañía sólo abandonaría la región si encontraba poco petróleo para extraer. El hecho de que se retiraran a pesar de hallar pozos con recursos, demuestra que los riesgos eran demasiado altos como para avanzar con sus planes, incluso para una corporación con el poder de Shell.
Entonces, ¿qué inclinó la balanza?
Arctic Climate Tour (1999)
1 – MOLESTAS LEYES DE PROTECCION ANIMAL
En 2012, cuando Shell se embarcó en su aventura ártica, su meta final era perforar cinco pozos ese mismo año. Para el 2015, la ambición de la compañía se redujo sólo a un pozo. Esto sucedió, en parte, por la incompetencia de sus contratistas y por la presencia de leyes para la protección de especies como la morsa. La maniobra les costó 1.1 mil millones de dólares.
2 – GANANCIAS INCIERTAS
Con el valor actual del petróleo impactando en el flujo de dinero de la empresa, y con el compromiso de Shell de mantener el precio durante 2016, la idea de sostener los valores que se estaban invirtiendo en el Ártico a cambio de una futura ganancia desconocida no fue un incentivo atractivo para los directores de la compañía.
3 – DAÑOS A LA REPUTACIÓN
Pero la ambición de Shell no sólo costaba dinero. La corporación perdía credibilidad y reputación, tanto a nivel empresarial como ante el público general. La firma Lego fue la primera en romper sus vínculos con la petrolera, terminando con una relación que duró varias décadas.
El periódico británico The Guardian reportó que los intentos de Shell por levantar su reputación como agente contra el cambio climático estaban siendo ridiculizados por sus planes de perforar el Ártico, siendo esta la causa principal de la salida de la compañía del Grupo de Corporaciones Líderes en Cambio Climático.
Mientras tanto, más de 7 millones de personas alrededor del mundo se opusieron a Shell. Nuestra campaña se convirtió en un símbolo para pelear contra el cambio climático y, a su vez, contra el proyecto petrolero más controversial del mundo.
Protest against Shell at Fredericia in Denmark
4 – LA INCREDULIDAD DE LOS INVERSORES
La actitud de los inversores pasó rápidamente de estar conformes con el proyecto a presenciar con incredulidad la terca obstinación de Shell, que se oponía a las evidencias económicas y ambientales que jugaban contra la reputación de sus planes.
El Ártico se convirtió velozmente en el principal tema de conversación entre la empresa y sus inversores. Los planes de la corporación fueron cuestionados por las compañías que la apoyaban. Las consecuencias de los errores de Shell defraudaron la confianza de sus inversionistas.
5 – PROBLEMAS EN EL ÁRTICO – EN REVERSA
El viaje personal del CEO de Shell, Ben van Beurden, al Ártico terminó siendo un viaje de ida. Después de cuatro años, siete mil millones de dólares gastados y una reputación por el suelo, la compañía se encuentra nuevamente en una situación en la que debe tomar decisiones estratégicas.
6 – CAMBIO CLIMÁTICO, PRESIÓN POLÍTICA
Mucho cambió en esos cuatro años. Vemos indicios de avances entre los líderes internacionales con respecto al cambio climático y la opinión del público general sobre las compañías petroleras a base de combustibles fósiles se modificó radicalmente.
La dirección que elija Shell determinará su futuro, no hay más tiempo para desvíos costosos. La balanza ahora se encuentra del lado del Ártico y el accionar contra el cambio climático. La petrolera y sus pares deben inclinarse hacia el mismo lado si es que piensan cumplir un rol importante para un futuro de energías limpias.
 

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5 thoughts on “CONOCÉ LOS 6 MOTIVOS QUE IMPULSARON LA PARTIDA DE SHELL DEL ÁRTICO”

  1. Que bueno que Shelll alla dejado el antártico, gracias a las 7 millones de personas (yo unas de ellas) pudimos hacer posible esto, aunque también hubo otras consecuencias.

  2. Con mediana inteligencia y conocimientos, se ve que el uso de combustibles contaminantes pierde vigencia. Lo actual es la energía sustentable y el sostén del equilibrio natural que mantienen el aire y el agua tan necesarios para la vida..

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