El sábado pasado se cumplieron 66 años del bombardeo nuclear en Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial. Tres días más tarde se bombardeó Nagasaki y ambos ataques se cobraron la vida de más de un cuarto de millón de personas entre las explosiones y la radioactividad que afectó a las zonas de los bombardeos.
Hoy, más de medio siglo más tarde, Japón está enfrentando una nueva crisis nuclear, consecuencia del terremoto sucedido el 11 de marzo. En Fukushima todavía hay zonas en las que se registran altos niveles de contaminación y la información por parte de las autoridades sigue siendo escasa y confusa.
Varios equipos de Greenpeace están realizando relevamientos en distintos puntos afectados por la radiación en Fukushima y la información registrada muestra un panorama muy distinto al que quiere presentar el gobierno japonés.
Un equipo está tomando mediciones en un jardín de infantes de la zona, recolectando una gran cantidad de muestras e intentando contener a la población que se muestra con muchas dudas y preguntas.
Tanto personal de esa escuela como los padres de los alumnos que asisten allí, ya habían encontrado puntos de radiación en determinados lugares y, por ello, están realizando un control preciso y detallado, tomando muestras y realizando un análisis del suelo. Incluso, crearon un sistema de red para poder determinar cuales son los mejores lugares para tomar muestras.
Por su parte, el equipo de Greenpeace ya recogió siete muestras de diferentes lugares con la intención de analizarlas. Si los resultados muestran altos niveles de contaminación, una vez más se realizará la demanda para que el gobierno de Japón a tome medidas eficaces para proteger a los niños, incluidos los recursos financieros y logísticos para que los chicos que viven en la zonas más contaminadas puedan ser evacuados.
Otro equipo, que está trabajando en las costas japonesas, descubrió altos niveles de radiación en los productos de pesca que se están vendiendo actualmente en los supermercados. La legislación actual no obliga a etiquetar los productos del mar con el origen, cosa que sí es obligatoria para las carnes, y esta es información vital para los consumidores. Esta información debe brindarse de manera urgente. En Fukushima e Ibaraki está a punto de comenzar la temporada de pesca de arrastre. Y esta es una carrera contra el tiempo, teniendo en cuenta que los mariscos son una parte importante de la dieta japonesa. Y, dado que no se puede confiar en la observaciones inadecuadas del gobierno la seguridad de las personas no está garantizada en el caso de que lleguen al mercado mariscos contaminados.
El manejo de la crisis por parte del gobierno de Japón ha sido muy pobre y ya es hora de que asuman la responsabilidad que les toca, para minimizar el impacto y contener la crisis. El aniversario de Hiroshima y Nagasaki debe servir para recordar el peligro que supone la tecnología nuclear -de usos civiles y militares- para la supervivencia del planeta. Es necesario que, de una vez y por todas, el pueblo japonés pueda salir adelante y tener un futuro sin contaminación radioactiva.





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2 thoughts on “Crisis nuclear en Fukushima: Recordamos a Hiroshima y Nagasaki”

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