Desde el jueves pasado ciudadanos de Turquía enfrentan la violencia y represión policial por manifestarse pacíficamente contra la destrucción de un parque histórico. Frente a esta situación, que amenaza la libertad de protesta, el Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, escribió unas palabras para pedir el cese de la violencia y solidaridad con los heridos.

"Nuestra oficina en Estambul estuvo bajo peligro. Se ubica en el corazón de Taksim, un área en la que la policía actuó de manera represiva y violenta para poner fin a una protesta pacífica que quería evitar que se lleven a cabo los planes de destruir el parque histrórico Gezi, de la plaza Taksim. Esta protesta fue creciendo hasta incluir a decenas de miles de personas y el apoyo de gente de todo el mundo.

Ahora hay un poco de calma alrededor de Taksim ya que la policía se retiró de Gezi y el gas lacrimógeno que utilizaron para reprimir a los manifestantes se está disipando. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan, sin embargo, sigue siendo optimista sobre los planes de tirar el parque a la basura . Continúa su rechazo firme a las protestas pacíficas, pero también reconoció que la policía pudo haber exagerado. Aún falta para que todo esto termine.

En las últimas 24 horas la policía lanzó bombas lacrimógenas en la entrada de nuestro edificio y sobre nuestro techo. No somos una amenaza, no somos violentos y estamos ofreciendo asistencia médica a los manifestantes que protestaban de manera pacífica y que fueron heridos.

La gente está viajando desde cualquier parte de Turquía a Taksim. Pero también se están reuniendo en otras partes del país y del mundo en solidaridad a estos hechos para decir "estoy en Gezi" y "los estamos viendo y estamos horrorizados por esta brutalidad".

Esta fuerte represión del gobierno, en la que policías armados lanzaron una nube de gas lacrimógeno, una lluvia de balas de goma e hirieron a los manifestantes pacíficos, nos recordó a la gente de Tahrir y de Occupy Wall Street. Contra toda lógica, tal vez, también les dio más fuerzas y puso de relieve que esta es ahora una lucha por la calidad de la democracia turca. Se trata de una lucha por el derecho a la protesta pacífica, una lucha para decir que la gente y la naturaleza tiene prioridad ante los intereses comerciales de las élites poderosas y su avaricia insaciable de lucro.

Las vastas nubes de gas lacrimógeno que flotan a través de Taksim se relacionan con muchas otras cuestiones y preocupaciones sobre la erosión constante que el primer ministro Erdogan realiza sobre las libertades civiles y la protección del medio ambiente.

La libertad de expresión y el derecho a la reunión pacífica son principios sagrados sin los cuales la democracia no puede prevalecer. Estos principios deben ser respetados por las autoridades turcas. ¡La violencia contra los manifestantes debe parar!

Las noticias que llegan de mis colegas en la oficina de Greenpeace en Estambul son una causa de gran preocupación y de orgullo. Nuestro staff, simpatizantes y voluntarios están siendo solidarios con aquellos que exigen la protección del parque y con aquellos que exigen el fin de la brutalidad policial y todo tipo de violencia.

Greenpeace Turquía está ubicada en la calle Istiklal, la avenida principal que conduce a la plaza de Taksim. A sólo 1 km de la misma. Las protestas se han extendido a lo largo de la calle y los agentes de policía estuvieron confrontando con los manifestantes directamente en la oficina, utilizando gases lacrimógenos y cañones de agua. El acceso al edificio a veces se volvía imposible y el aire se puso ácido.

Nuestra oficina estuvo abierta durante toda la noche y permanecerá abierta el tiempo que sea necesario. Estamos recibiendo a manifestantes heridos y agotados. Estamos ofreciendo primeros auxilios a los heridos. Un número de médicos y se nos unió para proporcionar ayuda a los necesitados. El ambiente es tenso, pero nuestros activistas están firmemente decididos a colaborar.

Estoy alarmado por la incapacidad de los medios de comunicación en Turquía de conocer realmente lo que está pasando – por años han estado sometidos a la opresión del gobierno y la censura. Pero a través de los medios sociales, los ciudadanos, de igual a igual, se enteraron de la noticia y fueron testigo de los hechos. Las autoridades están siendo observadas y condenadas. Internet se inundó de fotos, videos y tweets.

Cientos de oficinas y locales en Estambul estuvieron abriendo sus redes wifi de acceso público – burlando la idea de que las noticias se puede controlar – para evitar que la red de datos del teléfono se apague para que la gente no se entere de lo que sucede. Nuestro staff en Turquía está actualizando regularmente nuestras cuentas de Facebook y Twitter.

Esperamos que todos nuestros empleados, colaboradores y voluntarios estén a salvo pero también admiramos el riesgo al que se exponen. En estos tiempos difíciles, abrazamos nuestros valores fundamentales de la paz y la no violencia, de dar testimonio y actuar.

Al primer ministro Erdogan le pido que detenga la violencia, ponga fin a la brutalidad y no censure a los medios de comunicación para permitir un amplio debate de los temas. El mundo lo está observando. Lo escuchamos haciendo un llamado por la paz en el Medio Oriente. Ahora debe hacer ese pedido en su casa. Le pedimos que no repita la brutalidad de los gases lacrimógenos que vimos en estos últimos días, le pedimos que se guarde las balas de goma. La violencia no sirve a ningún interés.

Nuestros pensamientos, nuestro corazón y nuestra solidaridad están con la gente de Estambul y al pueblo de Turquía. Por favor, todo el mundo preste atención, busque noticias de lo que está sucediendo y añada su voz al pedido de que cese la violencia, para que el parque se quede y por el derecho a la protesta pacífica".

 

 



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2 thoughts on “Director de Greenpeace Internacional: "Pedimos el fin de la violencia en Turquía por el derecho a la protesta pacífica"”

  1. Me parece increíble que defienda la paz y la democracia. y sepan que desde córdoba argentina rezare por todos los activista que día a día arriesgan su vida por la defensa de la naturaleza. todavía soy chico (17 años) y tengo muchas cosas que hacer para arriesgar la mía. los felicito por lo que hacen y los admiro.
    Francisco.

  2. Es admirable el trabajo que realizan ojala y estoy seguro que dara sus frutos, espero que los dirigentes de Turquia se den cuenta del error que estan cometiendo ablanden su corazon y paren con esta violencia que no conduce a nada bueno. Gracias por cuidar nuestro planeta un abrazo.

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