A dos años y medio del desastre de Fukushima, los reactores de la planta nuclear japonesa siguen fuera de control. Hace días se conoció una filtración; ahora la operadora TEPCO asume la descarga de 300 toneladas de agua altamente radiactiva que, en sólo una hora, podría exponer a un trabajador a 5 veces más radiación que la permitida para un año completo. Compartimos un artículo de Justin McKeating, autor del blog Nuclear Reaction de Greenpeace Internacional:

Imagen de satélite que muestra el daño en la planta japonesa de Fukushima después del terremoto del 11 de marzo de 2011.
Fuente: DigitalGlobe.

Las malas noticias no paran de llegar desde Fukushima. En este mismo momento un incidente grave está ocurriendo en la planta y una vez más la Compañía Eléctrica de Tokio, TEPCO, resulta totalmente incapaz de hacerle frente: 300 toneladas de agua altamente radiactiva se escaparon de los tanques de almacenamiento: la peor pérdida desde que comenzó el desastre en marzo de 2011.

La grave situación está siendo clasificada por la Autoridad Regulatoria de Japón como de grado 3 de acuerdo con la Escala Internacional de Eventos Nucleares de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

La fuente de la fuga es aún un misterio y no hay confirmación por parte de TEPCO de que se haya detenido. A su vez, la empresa niega que el agua se esté filtrando hacia el Océano Pacífico, pero los residuos radiactivos fluyen por tierra y es sólo una cuestión de tiempo que alcance el mar por aguas subterráneas.

Los niveles de radiación encontrados son los más altos en los últimos dos años y medio, desde que los reactores fueron destruidos. De acuerdo con TEPCO, el agua filtrada contiene 80 millones de bequereles por litro y una ubicación mide una radiación de más de 100 milisievert por hora. Los altos niveles de contaminación en el agua vuelven muy difícil para los seres humanos limpiarlo ya que los trabajadores se verían fácilmente expuestos a más del límite máximo permitido de radiación.

Niños caminan a lo largo de un camino donde un equipo de Greenpeace encontró niveles peligrosos de contaminación radiactiva.

¿Por qué TEPCO no está monitoreando estos tanques correctamente? La masiva cantidad de radiación peligrosa puede escapar sin que se haga algo al respecto, sumando un nuevo escándalo al historial de Fukushima.

¿Cuánta incompetencia por parte de TEPCO está dispuesto a tolerar el gobierno japonés? No hubo arrestos ni despidos. Entre tanto, el Primer Ministro Abe viaja por el mundo promocionando la industria nuclear. La situación es absurda.

La pregunta ahora es escalofriante: ¿Qué podría pasar después? Durante estos años las cosas fueron de mal en peor. ¿Pueden empeorar aun más? Nos estamos quedando sin maneras de describir esta pesadilla sin fin.

Ya es tiempo de que el gobierno japonés se haga cargo de los esfuerzos de socorro y de que los directivos de TEPCO rindan cuentas. Hoy urge un llamado de asistencia internacional. Se trata de una emergencia que ninguno de nosotros puede darse el lujo de ignorar.

 
 

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