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La encíclica del Papa Francisco sobre protección del medio ambiente llegó a los ojos y oídos de millones de personas en todo el mundo, incluídos importantes líderes políticos. Giuseppe Onufrio, Director Ejecutivo de Greenpeace Italia, nos explica la importancia de este documento y la necesidad de priorizar los argumentos éticos por sobre los razonamientos político-económicos a la hora de abordar los graves problemas generados por el cambio climático.
Por Giuseppe Onufrio
Cuando se habla de cambio climático, los argumentos éticos han tendido a ser eclipsados por el razonamiento científico, económico y político. Existen numerosas razones para ir tras un acuerdo climático firme y concreto en París a finales de este año. Desde 1990, cinco informes de evaluación de la IPCC (Panel Intergubernamental de la ONU sobre el Cambio Climático), nos han advertido una y otra vez sobre los riesgos catastróficos que plantean las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los efectos cada vez más destructivos del cambio climático están aumentando su urgencia y plantean dilemas morales Tan pronto como se comprendió que el cambio climático ya está afectando a millones de personas, principalmente pobres ya que son los más vulnerables y, al mismo tiempo, los menos responsables del calentamiento global, el tema se convirtió en una cuestión ética. Como dijo el director Político de Greenpeace Internacional, Daniel Mittler: «El cambio climático ya no es sólo una cuestión de prepararse para sus efectos,  está ocurriendo ahora. Ya son reales, y muy a menudo, mortales»
Con tantos gobiernos obstaculizando o ignorando el tema, y los intereses industriales que favorecen el beneficio económico por sobre la responsabilidad moral, el calentamiento global será cada vez más una amenaza para los pobres del mundo.
El cambio climático ya está aquí y afecta a millones de personas, con impactos directos e indirectos: interfiere en la disponibilidad de agua, pone en peligro la producción de alimentos y el desplazamiento de personas. A su vez, la escasez de recursos como combustibles fósiles, agua y alimentos, incrementa el riesgo de conflictos bélicos.
Para poner a la ética de vuelta en el centro de la protección del medio ambiente, la carta encíclica “Laudato si” utilizó la evaluación del IPCC como base para este discurso teológico. Naturalmente, llegaría a las mismas conclusiones: el cambio climático plantea un problema moral y ético fundamental, que exige un cambio radical en las políticas, los estilos de vida y visiones del futuro. No es sólo un fuerte mensaje a los 1.2 billones de católicos en el mundo, es un llamado para todos, en todas partes del mundo.
Para Greenpeace, que viene realizando campañas sobre cambio climático durante los últimos 25 años, esta encíclica es una buena noticia. El grito de guerra ético que todos hemos estado planteando sobre el clima acaba de ser amplificado a millones de oídos frescos. Esto debe aumentar la presión sobre nuestros líderes para que actúen a instancias de la mayor coalición climática vista alguna vez, formada por miles de millones de ciudadanos de todo el mundo.

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One thought on “ENCÍCLICA PAPAL: LA ESPIRITUALIDAD Y LA ÉTICA SE UNEN”

  1. El mundo es como niños que necesitan que el papa les hable del tema, que poco nos interesa el tema ya que sino lo habla el sumo Ponfice nadie escucha.

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