En Ankara, Turquía, se instaló un teléfono rojo inflable similar al que se utilizó en Argentina en la Plaza Lavalle durante esta semana para llamar a la Embajada de Rusia y pedir la liberación de la activista rusa Gizem Akhan y todos sus compañeros detenidos en ese país por protestar pacíficamente contra la destrucción del Ártico.

El grupo de voluntarios de Greenpeace en Turquía puso a disposición de los vecinos de Kadiköy en Estambul un teléfono rojo gigante para invitar al público a llamar a la embajada rusa en ese país y pedir la liberación de las 30 personas detenidas desde el 18 de septiembre por evitar un derrame de petróleo en el Ártico.

En menos de de una hora, el embajador ya recibió 50 llamados de ciudadanos preocupados por su compatriota Gizem Akhan y todos los detenidos en Rusia que acaban de ser trasladados de Murmansk a San Petersburgo. Se espera que el mismo nivel de participación continúe durante todo el día.

La iniciativa de la Jornada Global de Llamados comenzó el martes en forma simultánea en Argentina, India, Nueva Zelanda, Colombia, Chile y México. En los días que siguieron se sumaron otros 19 países. Más de dos mil personas nos contaron cómo les fue con su llamado y qué respuesta obtuvieron en esta página.

Entre los 30 detenidos en Rusia se encuentran los argentinos Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi.

Cada vez que alguien firma nuestra petición, una carta llega a la Embajada de Rusia, aumentado la presión internacional para la liberación de las 30 personas detenidas en Rusia. Sumate ahora. Hacé click aquí.

 

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