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Foto: Amnistía Internacional

Necesitamos una Ley de Humedales. ¿Por qué? Porque, entre sus principales funciones, estos ecosistemas actúan como esponjas que controlan las inundaciones, conservan agua de calidad y hace cientos de años que son hogar, farmacia y almacén de muchos pueblos originarios. Este proyecto de ley existe y tiene media sanción de la Cámara de Senadores, pero hace más de un año que duerme en Diputados.

El pasado 23 de septiembre, en la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, el formoseño Luis Basterra (FPV) planteó que, de aprobarse el texto original, se vería afectado el desarrollo económico de las provincias. Como solución propone modificar el proyecto de Ley de Humedales para que cada provincia decida su propia definición de humedales. Esto contradice completamente el concepto de ley nacional de presupuestos mínimos establecido por el artículo 41 de la Constitución Nacional, que supone un piso mínimo de protección común para todo el país. Es decir, que una provincia puede ser más inclusiva con las medidas de protección establecidas por una norma nacional, pero nunca menos.

En su propuesta se refleja la política de atropello a los pueblos originarios que el gobernador de la provincia de Formosa, Gildo Insfrán, al cual representa Basterra, ha profundizado desde 1995. Un ejemplo es lo que ocurre en el Bañado de la Estrella, donde habitantes del pueblo originario Pilagá llevan 18 años de conflicto por la construcción de terraplenes en ese humedal, uno de los más grandes de América del Sur. Allí viven más de 20 comunidades originarias que sufrieron inundaciones y pérdidas de sus recursos alimentarios, producto de las obras autorizadas e impulsadas por el gobierno provincial, que las llevó a cabo sin el consentimiento de la población y en un claro atropello a su cultura. Puesto que el diputado Basterra dejó en claro que su desvelo son las consecuencias económicas, sería pertinente que explique cuál es el concepto de desarrollo que cree conveniente para los habitantes de su región.

Por lo visto, su propuesta es el continuo avance de la industria agropecuaria, intensiva en productos químicos, sin consideración por la calidad de vida de quienes viven en esos territorios (se puede encontrar más información sobre el conflicto del Bañado de la Estrella en este informe de Amnistía Internacional).

El 20% del territorio argentino está compuesto por humedales: hay bañados, turberas, mallines, de montaña, de agua dulce y salobre. Todos cumplen una función social y ambiental fundamental, como lo es la conservación de la calidad del agua.

En síntesis, es necesario que los diputados piensen en un desarrollo económico inclusivo e inteligente. Las políticas públicas deben dar solución a las crisis climática, económica y alimentaria que enfrentamos, no profundizarlas.

Junto a más de 120 organizaciones de todo el país continuamos exigiendo a los diputados nacionales que sancionen la Ley de Humedales sin modificaciones, como fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Senadores. ¿Todavía no firmaste? Hacé click aquí

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2 thoughts on “Ley de Humedales: Las modificaciones del diputado Basterra atentan contra el espíritu de la norma”

  1. No es para sorprenderse la posición del diputado formeseño, han demostrado una falta de sensibilidad y empatía
    para con los pueblos originarios, por demás lamentable. Creo que es la sociedad en general la que se tiene que comprometer para ir modificando estas posturas dictatoriales.

  2. Como siempre, y fieles a su constante forma de atropellar el bien e interes comun, estos «personajes» pariticipantes de una representación ideologica, muestran su hilacha, pretendiendo defender algo tan valioso, cuando en realidad estan dejando el camino libre a todo aquel que se le ocurra hacer negocios con los recursos de nuestros, hoy, Ciudadanos Originarios, medio ambiente, a la larga de todos nosotros.

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