Tengo una excelente noticia para contarte. Este domingo, el gobierno de Lituania realizó un referéndum para conocer la posición de la población respecto a la construcción de una nueva planta atómica en la ciudad de Visaginas en sustitución de la Central Nuclear de Ignalina cerrada en 2009, y la gente se hizo escuchar. Más del 65% le dijo NO a la construcción la nueva planta atómica. Desde Greenpeace felicitamos al pueblo de Lituania por ese claro y rotundo NO al avance de la energía atómica.
En las semanas previas al referéndum, el gobierno lituano negó el acceso al país a expertos invitados al Parlamento con una posición contraria a la energía nuclear. Algunos miembros del Parlamento llegaron a catalogar a los críticos de esta tecnología como agentes de Rusia, e incluso de traidores.
A pesar de esta batalla desigual, de la costosa campaña de relaciones públicas de la industria nuclear y la connivencia del gobierno, el referéndum no sólo fue una victoria del pueblo lituano. Fue una victoria de la democracia, contra la intimidación del sector nuclear apoyado por el gobierno central.
En Sudamérica, sólo Brasil y Argentina tienen reactores atómicos para generar electricidad. Argentina avanza con el Plan Nuclear de su última dictadura militar y no abre ningún proceso participativo, ni de deliberación pública. Así pretende extender la operación del reactor atómico de Embalse, en la provincia de Córdoba, que comparte propiedades de diseño con Chernobyl, está sobre una falla sísmica y, como si fuera poco, tiene su vida útil de diseño vencida. Embalse es la primera usina nuclear de Sudamérica que debe apagarse definitivamente.
Por otro lado, Brasil ya prometió que no construirá nuevas plantas atómicas, al menos hasta 2021, y demostró que la energía nuclear es innecesaria para el desarrollo del país y de la región. El gobierno argentino debe darse cuenta de que puede prescindir de esta tecnología cara y peligrosa para satisfacer su demanda eléctrica y producir más para la región.
Esta tecnología cara, sucia y extremadamente peligrosa puede ser sustituida por fuentes renovables, limpias y seguras, cuyos recursos abundan en nuestro continente. Para un futuro sustentable, justo y armónico con la naturaleza, es necesario comenzar un abandono gradual del paradigma fósil y nuclear. Nada justifica avanzar con esta tecnología a la espera de un nuevo Chernobyl o un nuevo Fukushima en nuestro continente. En Chernobyl, la industria nuclear culpó al sistema político soviético. En Fukushima a la ferocidad de la naturaleza. ¿A quién culpará cuando un reactor sufra un accidente grave en Sudamérica?
El ejemplo de Lituania es una gran inspiración. Podemos tener un futuro energético soberano, limpio, seguro y renovable.
Hacé escuchar tu voz. ¡Decile NO a la energía atómica en Sudamérica! Hacé click aquí.
 
Mauro Fernández | Campaña de Energía | Greenpeace en Argenina
Contacto: @mnfernandez

 

 



 

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2 thoughts on “Lituania votó: "¿Nuclear? No, gracias"”

  1. Lame hoy a la mañana me atendio un joven me escucho todo lo que le dije con respeto a los desmonte. Me pregunto si tenia auto o moto le conteste que no trato en lo posible de cuidar el planeta, me dijo que ellos respetan la ley que no haran nada que pueda perjudicar al planeta y mucho menos ir en contra de la ley…..Espero que realmente se den cuenta de lo mal que estan actuando ellos no son dueños de la naturaleza. POR FAVOR LE PEDIMOS QUE RESPETEN LA LEY Y PAREN CON LOS DESMONTE DEL PARQUE NATIVO PATAGONICO.

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