Indonesia se encuentra en estado de emergencia por los incendios ilegales en zonas de cultivo de palmeras. El gobierno intenta sofocarlos y provocar lluvia artificial en la provincia de Riau. Tres helicópteros y dos aviones participan en las operaciones. Las compañías productoras de aceite de palma y pulpa de papel rechazaron las acusaciones de que son responsables de los incendios dentro o en los alrededores de sus concesiones y de haber causado problemas de contaminación atmosférica en Singapur y Malasia. Pero Greenpeace sostiene que los problemas actuales son el resultado de décadas de destrucción de bosques en Sumatra:

«Las empresas productoras de aceite de palma y depulpa de papel en Indonesia deben aceptar la responsabilidad en el rol que juegan en los incendios en las selvas de este país en lugar de esconderse o de culpar a las comunidades locales», sostuvo Greenpeace Internacional este lunes.

“Los gigantes del aceite de palma como Sime Darby y Wilmar Internacional no pueden lavarse las manos frente a estos crímenes ambientales y esconderse tras sus políticas de quema cero. Este tipo de compañías crearon las condiciones para este desastre a través del vaciado y limpieza de las turberas”, sostuvo Bustar Maitar, Director de la campaña de Bosques de Indonesia en Greenpeace Internacional.


Cuando las turberas son drenadas para realizar plantaciones el terreno se vuelve propenso a los incendios. Cualquier foco -ya sea intencional o accidental , de pequeña o gran escala- puede convertirse en un verdadero desastre. Bajo la legislación de Indonesia, el desarrollo de la turba hasta tres metros de profundidad sigue siendo legal. Por su parte, el sistema de certificación de la industria de aceite de palma, la RSPO, no prohíbe todo desarrollo de turba.

«Los productorss de aceite de palma como Sime Darby, Wilmar Internacional y IOI no pueden garantizar que no están comercializando aceite de palma ilegal. Sin políticas estrictas de comercialización que aseguren que el aceite de palma está hecho de forma regulada, estas compañías están generando una gran deforestación y destrucción de miles de hectáreas de turberas”, afirmó Bustar.

Greenpeace llama a los productores a extinguir con urgencia los incendios en sus concesiones, detener el drenaje inmediatamente y desarrollar la turba y la vegetación natural. También deben asegurar la no destrucción de selvas en toda su cadena de producción.

El gobierno de Indonesia debe asimismo extender la moratoria sobre la tala de bosques y proteger plenamente toda área de turberas.

Greenpeace Internacional publicó recientemente un análisis de datos de la NASA que mostraban cientos de focos de incendio en las concesiones de aceite de palma pertenecientes a compañías de Indonesia, Malasia y Singapur.

 

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