El Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, escribió la siguiente columna de opinión para el New York Times / International Herald Tribune. La compartimos con ustedes:

Doce días no son suficientes para empezar a comprender la magnitud de las catástrofes que acosaron a Japón desde el 11 de marzo. Desde los niños que perdieron a sus padres por causa del terremoto, hasta aquellos cuyos seres queridos siguen desaparecidos después del tsunami, pasando por la enorme cantidad de trabajadores que arriesgan heróicamente su salud intentando estabilizar la planta nuclear en Fukushima; las historias trágicas no tienen fin.
Sin embargo, además de la pena y empatía que siento por el pueblo japonés, estoy empezando a sentir otra emoción: la ira. Mientras esperamos ansiosos cualquier noticia que surja sobre los acontecimientos en Fukushima, con la esperanza que las filtraciones y emisiones radioactivas terminen, que se elimine el riesgo de una nueva catástrofe, y que el pueblo japonés tenga una pesadilla menos de que ocuparse, los gobiernos en todo el mundo siguen fomentando las inversiones en energía nuclear. La semana pasada, por ejemplo, el gobierno de mi país natal de Sudáfrica anunció que sumaría 9.600 megawatts de energía nuclear a su nuevo plan de energía.
Hay dos peligrosas suposiciones que se están tomando como hechos en medio de la actual crisis nuclear. La primera es que la energía nuclear es segura. La segunda es que la energía nuclear es un elemento esencial de un futuro bajo en emisiones de carbono; que es necesaria para prevenir el catastrófico cambio climático. Ambas suposiciones son falsas.
La tecnología nuclear siempre será vulnerable al error humano, a los desastres naturales, a las fallas en el diseño de los sistemas o a los ataques terroristas. Lo que estamos viendo ahora mismo en Fukushima son fallas en los sistemas. Los reactores pudieron soportar los embates del terremoto y el tsunami, pero los sistemas vitales de refrigeración fallaron. Cuando los sistemas de reserva de energía también fallaron, los reactores se sobrecalentaron, lo que desencadenó la fuga de radiación. Este es sólo un ejemplo de lo que puede fallar.
La energía nuclear es inherentemente insegura, y la lista de posibles enfermedades que se desprende de la exposición a la radiación resultante es horrible: mutaciones genéticas, defectos de nacimiento, cáncer, leucemia y problemas en los sistemas reproductivo, cardiovascular y endocrino.
Si bien nos todos sabemos sobre los desastres de Chernobyl y Three Mile Island, la industria nuclear quiere hacernos creer que sólo se trata de incidentes aislados en una historia sin sobresaltos. Esto no es así. Más de 800 otros eventos significativos fueron reportados oficialmente ante el Organismo Internacional de Energía Atómica: Mayak, Tokaimura, Bohunice, Forsmark son sólo algunos ejemplos.
El argumento de que la energía nuclear es un componente necesario para tener un futuro libre de emisiones de carbono también es falso.
Greenpeace y el Concejo Europeo de Energías Renovables armaron un estudio titulado “[R]evolución Energética”, que demuestra claramente que un futuro de energía limpia es más barato, más saludable y tendrá resultados más rápidos para el clima que cualquier otra opción. Este plan llama al desarme de los reactores existentes en el mundo y el cese de la construcción de nuevos reactores nucleares comerciales.
Además, una simulación de un modelo energético producido hace poco el la conservadora Agencia Internacional de Energía destaca el hecho de que la energía nuclear no es necesaria para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Muestra que incluso si la capacidad nuclear existente se cuadruplicara para el año 2050, la proporción de energía que proveería seguiría siendo menor al 10% del consumo global. Esto reduciría las emisiones de dióxido de carbono en menos de 4 por ciento. La misma cantidad de dinero, invertida en fuentes de energía limpia y renovable como la energía solar o eólica podría tener un impacto mucho mayor en la reducción del calentamiento global.
La energía nuclear es una costosa y mortal distracción de las soluciones reales. Las fuentes de energía “sin combustible” no generan conflictos internacionales (mientras escribo estas palabras no puedo dejar de pensar en Libia), no se “acaban” y no se derraman. Se deberían hacer algunas inversiones financieras inicialmente, pero con el tiempo el precio de las energías renovables disminuirá a medida que los avances tecnológicos y la competencia del mercado hagan bajar los costos. Además, si se implementa de modo inteligente, un futuro ecológico, libre de energía nuclear y de combustibles fósiles generaría una gran cantidad de nuevos trabajos seguros.
A medida que las organizaciones internaciones como Greenpeace se suman al Centro de Información Nuclear de los Ciudadanos de Japón para exigir al gobierno mejores planes de evacuación y otras medidas de protección para la gente que aún se encuentra en la zona de exclusión de 30 kilómetros de la zona; mientras aumenta la contaminación en los alimentos y el agua en Asia, mientras se agotan las tabletas de yodo en todo el mundo y mientras personas en lugares tan alejados de Japón como Los Ángeles están en alerta máxima por “nubes de radioactividad”, es imperativo que como ciudadanos del mundo hagamos oír nuestra protesta en contra de las inversiones en energía nuclear. Ahora necesitamos una verdadera revolución energética.
Texto publicado originalmente en el International Herald Tribune el 21 de marzo de 2011 http://www.nytimes.com/pages/opinion/global/index.html





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5 thoughts on “"No necesitamos la energía nuclear"”

  1. ¿Por qué una planta nuclear, con todos los requisitos que implica crearla, con los sistemas de seguridad bien instalados, es acaso tan insegura? En Argentina no corremos los mismo riesgos geográficos que en Japón, entonces mi pregunta , tan insegura es? Sus alternativas, ¿son acaso más baratas?
    Pregunto por simple ignorancia, espero sus respuestas

  2. «La tecnología nuclear siempre será vulnerable al error humano, a los desastres naturales, a las fallas en el diseño de los sistemas o a los ataques terroristas.»
    Se escuchan a si mismos antes de escribir estas cosas???????????????? Acepto lo del error humano y los desastres naturales, pero a los ataques terroristas? Es totalmente insane pensar asi. Nombrenme una sola fuga nuclear causada por los terroristas.
    Ademas, cualquier cosa creada por los humanos tiene un error asociado, si yo hago una presa para generar energía hidroeléctrica, y se fisura, miles de litros de agua serían despedidos a los terrenos circundantes, inundando TODO!.
    Con respecto a la energía solar y eólica, la primera es altamente contaminante por los quimicos utilizados para la creación de los paneles solares, y la energía eólica es demasiado costosa para paises en vías de desarrollo (como el nuestro) y por lo tanto no es considerada como algo viable.
    Estoy de acuerdo con la mayoria de las posturas de Greenpeace, pero en ésta no. Creo que para disminuir las emisiones de dióxido de carbono, hay que utilizar todas las opciones a nuestro alcance, y eso incluye a la energia nuclear.

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