Pablo Bullrich tiene 25 años y hace tres años que trabaja en la oficina de Greenpeace Argentina como Social Media Manager. Fue seleccionado entre muchos jóvenes de Greenpeace para formar parte del programa «New Hands on Deck»: la tripulación que va a navegar alrededor de varios continentes a bordo del nuevo barco de Greenpeace, el Rainbow Warrior III. En esta segunda entrega de su blog, nos cuenta lo que sintió al volver a ponerse en contacto con el nuevo barco, el verlo ya casi terminado y cómo se prepara para el bautismo, que será mañana.

"Ayer llegué a Hamburgo y una de mis compañeras del proyecto “New Hands On Deck”, Harmony (miembro de Greenpeace USA), me pasó a buscar por el aeropuerto.  Ella estuvo en Alemania las últimas tres semanas en un entrenamiento intensivo de escalada así que ya estaba un poco acostumbrada al tumulto con el que me encontré hoy acá: cientos de voluntarios trabajando para el bautismo y lanzamiento del Rainbow Warrior III.

De Hamburgo viajamos a Bremen y fuimos al astillero, lugar donde, aún hoy, le están dando los últimos retoques al barco. Ahí, nos encontramos con mucha gente de Greenpeace de todos los puntos del mundo trabajando muy duro para tenerlo a punto para el bautismo que es mañana. Y allí mismo fue donde tuve mi primer contacto con el barco desde que llegué. La última vez que lo había visto había sido en el entrenamiento en botes y escalada que habíamos tenido en Junio y aun faltaba muchísimo trabajo sobre el barco, adentro estaba totalmente pelado. Si bien hoy no pude subirme a recorrerlo, de afuera ya se podían notar los cambios. Para arrancar ya tenía los mástiles colocados y el panorama es muy diferente con ellos. Son dos mástiles con armazones en “A”  enormes. Miden casi lo mismo que el largo del barco lo que lo hace súper impresionante. Imagínense unos mástiles gigantes levantarse sobre el nivel del mar. Tienen 53 metros de altura, contra los 58 metros de largo que tiene el barco. Créanme, la imagen es de lo más impactante. 

Tenía muchísimas ganas de ver el barco por adentro pero lamentablemente había demasiada gente trabajando y dando retoques de último momento que nos impedían al resto de la tripulación subir. Por suerte pudimos ir en un gomón por el costado para verlo en el agua y ese primer contacto fue asombroso. Ver el arco iris con la pintura fresca daba ya la sensación de que esta aventura estaba comenzando, lo cual me sacó automáticamente la primera sonrisa del día y confieso que logró que se me ponga la piel de gallina enseguida.

El resto del día arrancamos con lo que va a ser gran parte de nuestro trabajo arriba del barco y consiste en el armado de una muestra de fotos por el cuarenta aniversario de Greenpeace que vamos a tener que montar en cada puerto que toque el barco.

Sonaba como una tarea sencilla cuando nos lo contaron, pero a la hora de hacerlo la realidad era bastante complicado. Se trata de montar 54 gigantografias en estructuras de hierro similares a andamios triangulares. Eso significa que tenemos que armar entre otras cosas 18 de esos andamios y eso lleva muchísimo tiempo (100 horas-hombre aprox). Por suerte, muchos voluntarios y mucha gente de la tripulación se fue acercando a darnos una mano, lo que fue ideal para empezar a conocer a algunas de las personas con las que voy a compartir los próximos meses.

Entre ellos conocí a Maite, una española que hace cinco años navega en nuestros barcos y que estaba de vacaciones y se acercó como voluntaria para colaborar. También lo hizo Freddy, un argentino que estaba trabajando en dar unos últimos retoques en el barco y que hoy le dijeron que quizás se embarque en alguna parte del tour, lo que sería buenísimo para compartir unos mates en cubierta.  Silas fue otro de los que se acerco, un norteamericano de Oregon que será marinero como nosotros a bordo y que en su día libre se sumó a armar estas estructuras.

Si hay algo genial en Greenpeace es que todos están dispuestos a trabajar y dar una mano, incluso si están en vacaciones o en su día libre porque realmente creen en lo que están haciendo y se suman con muchísima buena onda a colaborar siempre que pueden hacerlo. Además  de ellos muchos otros voluntarios de Greenpeace se acercaron y ayudaron. En unas cinco horas teníamos la muestra armada para mañana. Fue un día super intenso pero lo logramos  terminarlo a tiempo para mañana que será, sin lugar a dudas, el día más importante antes de zarpar al próximo puerto.  Ahora estoy acá tomando unos mates y tratando de hacerles llegar la experiencia para que la vivan junto a mí. Espero estar lográndolo.

Un abrazo y hasta el próximo posteo.

Pablo

Suscribite al blog de Pablo en el Rainbow Warrior III y recibí en tu casilla de mail las actualizaciones del viaje. Hacé click aquí

 

Please follow and like us:

13 thoughts on “Nuestro compañero Pablo desde Alemania, a horas del bautismo del nuevo barco de Greenpeace”

  1. Felicitaciones Pablo, me legro mucho la noticia.. orgulloso de ser Argentino y formar parte de esta familia llamada Greenpeace.. Muchas fuerzas y suerte, disfruta esa expariencia unica, sos un elegido, desde aca te vamos a estar siguiendo y apoyando.. Suertee y sigamos asi, Hasta la victoria..

  2. Querido Pablo Cómo estás Espero que bien Que tengas un feliz viaje hermoso y divino Me hubiera gustado estar allí pero mi estado físico actual es deplorable De todos modos espero poder conocer algún día al Rainbow Warrior III
    Bueno cambiando un poco el dial ahora yo te pregunto antes de terminar
    De amores cómo andamos Besos y Hasta la Próxima
    CECILIA FLORENCIA AVARO
    esmeraldaoceanica@gmail.com

  3. me pone muy contenta esto qe le esta pasando a pablo ,siento qe estoy ahi .estoy felz x el y x todos los qe estan trabajando x el planeta x mi y x mi familia vamos a ir creciendo estoy segura .gracias x ser precursores .sumar ,nunca restar.lo mejor p ustedes y para todos

Responder a Guido Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *