Este viernes la empresa petrolera Shell comunicó que se produjo una fisura en uno de sus oleoductos en el yacimiento de Gannet, ubicado en el Mar del Norte en las costas de Escocia. El desastre es el más importante ocurrido en Gran Bretaña en los últimos 10 años.
Si bien las autoridades de Shell dieron a conocer el incidente el viernes, trascendió que, en realidad, la rotura se produjo el miércoles, dos días antes de que la empresa lo admitiera.
A pesar de que la petrolera asegura que se redujo la presión en el oleoducto y se está intentando detener el derrame, se calcula que ya se derramaron en el océano más de 100 toneladas de petróleo y Shell aún ahora sigue trabajando para contener el accidente.


Además de haber demorado dos días para confirmar públicamente el accidente, la empresa tiene una política ambiental engañosa y minimizó el accidente catalogándolo como una “luz brillosa” sobre el mar.
A cinco días del derrame, todavía no hay información suficiente para conocer su gravedad. Shell todavía no confirmó cuánto petróleo se filtró y la empresa también dice que la pérdida “está controlada” mientras que varios informes aseguran que el petróleo sigue derramándose de la plataforma Gannet Alpha.
Lo que sí se sabe es que, según la mayoría de las empresas y el gobierno del Reino Unido, un derrame en el Mar del Norte debería ser muy poco probable. Greenpeace critica duramente la falta de información. «Ahora mismo no sabemos cuán serio que es esto, lo que sí sabemos es que se supone que el mar del Norte es extremadamente seguro, se nos dijo que no podía darse esto allí», declaró el activista de Greenpeace Internacional Ben Ayliffe.
La perforación en ese lugar suele ser tomada como el mayor estándar de seguridad en cuanto a regulaciones de perforación respecta, y los ministros británicos aseguran que el riesgo de un derrame como el de Deepwater Horizon es muy bajo. De hecho, BP pensó que el riesgo era tan pequeño que decidió no tomar en cuenta las consecuencias de un derrame en el Mar del Norte en sus planes de respuesta ante un incidente de este tipo.
El hecho de que los accidentes evidentemente puedan suceder, y que de hecho sucedan – Shell casi es responsable de un derrame en 2009 en una plataforma de Transocean – es el motivo por el cual Greenpeace fue a la justicia para apelar la decisión del gobierno de otorgar 26 licencias nuevas para perforaciones en aguas británicas.
La justicia cedió a ese pedido, decretando que el gobierno británico no podrá seguir aprobando proyectos de perforaciones peligrosos sin evaluar los daños ambientales que podrían surgir como consecuencia de un derrame.
Lo que está pasando en el Mar del Norte también es muy preocupante porque Shell se encuentra entre las empresas que desean empezar a buscar petróleo en el Ártico.

Si Shell no puede prevenir un derrame en el “ultra seguro” Mar del Norte, ¿Cómo van a poder manejarse en las impolutas aguas del Ártico, donde las condiciones extremas implican que cualquier derrame sería prácticamente imposible de limpiar?





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9 thoughts on “Shell minimiza el peor derrame de petróleo en el Reino Unido en 10 años”

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