El diario Tiempo Argentino publicó hoy un artículo escrito por la Directora de la Unidad Política de Greenpeace, María Eugenia Testa, llamado «La responsabilidad del productor» en el cual señala la importancia de que quienes colocan en el mercado productos, que por su toxicidad necesitan tratamiento diferenciado, se hagan responsables legal y financieramente de su gestión una vez finalizada su vida útil. Lo compartimos con ustedes:
El aumento creciente del consumo y desecho de pilas y baterías es hoy un problema ambiental y de gestión que es difícil abordar, especialmente para los gobiernos municipales, a cargo de la gestión de los residuos domiciliarios en sus jurisdicciones.
A esto debemos sumarle que las pilas usadas son reconocidas por los consumidores como una fuente de contaminación y de generación de impactos en el ambiente y la salud. Es por esto que durante años hemos sido testigos de innumerables programas o planes municipales de recolección de pilas y baterías que, sin embargo, no han tenido finales felices.
El reciente caso de las diez toneladas de pilas y baterías recolectadas por el gobierno de la ciudad durante 2009 es un ejemplo de lo que sucede en la mayoría de los municipios del país, donde los gobiernos locales intentan dar una solución a un problema creciente sin el menor éxito, generando nuevos impactos ambientales e invirtiendo sus propios recursos.
Debido a sus características específicas, las pilas y baterías junto a los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, ocupan un lugar incierto en la legislación de desechos. Por un lado, pertenecen a la categoría de residuos domiciliarios porque surgen del flujo habitual de los residuos domésticos y, por el otro, debido a que cumplen con los criterios de residuos peligrosos, también se las encuentra en esta categoría. Hoy no existe una normativa específica que saque a este tipo de residuos de la zona gris que ocupan.

Sin embargo, hoy en la Comisión de Ambiente del Senado de la Nación se encuentra en tratamiento un proyecto de ley para la correcta gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que involucra, además de partes de televisores, celulares, electrodomésticos, computadoras, etcétera, a las pilas y baterías agotadas. El principio que rige el proyecto, en línea con la normativa internacional, es el de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) es decir que los productores deben hacerse cargo de sus productos una vez finalizada su vida útil. La REP se basa principalmente en los principios de “enfoque de prevención de la contaminación”, “pensamiento sobre el ciclo de vida” y “el que contamina paga”.
Es además, un concepto más amplio, un enfoque sobre política ambiental en que la responsabilidad del productor (económica y/o física) sobre un producto se extiende al estadío posterior al consumo (influyendo) además en el proceso de producción de los aparatos que se colocan en el mercado.
Todas las pilas contienen materiales contaminantes, especialmente metales pesados, que tienen la potencialidad de ser liberados y causar impactos si su tratamiento no es el adecuado en su disposición final. Por ello, es imprescindible que todas las pilas y baterías sean separadas del flujo de los residuos domiciliarios, ya que hoy siguen siendo desechadas y depositadas en rellenos sanitarios comunes y basurales a cielo abierto.
Los productores e importadores, quienes colocan en el mercado productos que necesitan un tratamiento y gestión diferenciada, ya sea por su nivel de toxicidad o por la dificultad o imposibilidad de su reciclado, deben ser responsables legal y financieramente de su gestión una vez finalizada su vida útil. Este es el caso de las pilas primarias y secundarias, junto con los demás aparatos electrónicos y eléctricos. Existe como antecedente la legislación europea, la normativa de gestión de este tipo de aparatos en los Estados Unidos y Canadá, y la reciente normativa de la India.
Asimismo, y no obstante la aplicación del principio de la Responsabilidad Extendida del Productor para toda clase de pilas y baterías, y de la sanción de una ley de presupuestos mínimos de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, deben promoverse, a nivel nacional y de la mano de los organismos de gobierno pertinentes, pautas de consumo más razonables y el control de la importación y comercialización de pilas de dudosa calidad y baja duración.
Para una verdadera resolución del problema de pilas y baterías usadas debe articularse la correcta gestión y tratamiento de este tipo de residuos en la etapa post uso y la promoción de un consumo racional de este tipo de productos.

Entrá a nuestro sitio web y exigile a las empresas fabricantes e importadoras que se responsabilicen por las 10 toneladas de pilas y baterías que acopió el Gobierno de la Ciudad y paguen la exportación para su reciclado. Hacé click aquí.






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4 thoughts on “Tiempo Argentino: Pilas y la responsabilidad del productor”

  1. HOLA SOY SOCIA DE SAN JUAN,ACA LAS JUNTABAN EN LOS SUPER HABIA UN TIPO URNAS DONDE LA GENTE DEJABA LAS PILAS SIN USO,AHORA YA NO ESTAN,ME GUSTARIA SEGUIR HACIENDO ESE TRABAJO,COMO HAGO ME AYUDAN?

  2. Holas, tengo un montón de pilas en casa que las fui juntando en embases de plástico… las quiero dar a Greenpeace pero no se bien donde. No me resulta fácil llegar al obelisco, ni mucho menos a Chacarita… ¿se podría en algún otro punto?
    Saludos!

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