En estos momentos Shell está enviando dos plataformas petroleras hacia la costa ártica de Alaska para realizar perforaciones en busca de petróleo. Seis compañeros están viajando justo detrás de una de ellas, la «Polar Pioneer», a bordo de nuestro barco Esperanza para exponer este peligroso plan y defender esta frágil región de un posible derrame de consecuencias irreparables. Podés seguir todas las novedades en vivo haciendo click aquí . Compartimos a continuación la decimocuarta entrega de sus diarios de viaje, donde nos cuentan sus experiencias y sensaciones en primera persona:
Por Dan, a bordo del Esperanza
6 de abril: La vida en el mar es muy interesante, especialmente porque no sabemos cómo ni cuándo terminará el viaje.  Desde que comenzamos, fue creciendo la atención a nivel mundial y, a veces, es fácil olvidarse lo grande que es esta campaña. Cada vez que entro en Facebook, encuentro más y más mensajes de apoyo, incluso de personas que no conozco. Si esto sucede con mi perfil, no quiero imaginarme lo que pasará con las cuentas de nuestros seis voluntarios a bordo. ¡Una locura total!
Hace unos días, Johno hizo una llamada a las oficinas centrales de Shell, que fue grabada en video. Ese video fue visto alrededor de 140 mil veces. Hasta los tuits sobre la rutina de limpieza en el Esperanza generan conversaciones.  Ayer, Miriam tuiteó una foto donde limpiaba uno de los inodoros más olorosos del barco y preguntó quién limpiaría un derrame de Shell en el Ártico. Ese tuit alcanzó los 127 favoritos.
Llevo un largo tiempo como voluntario de Greenpeace. Cuando llamaron a Auckland, Nueva Zelanda (mi hogar), para comentarme sobre la oportunidad de embarcarme en el Esperanza como asistente de cocina, salté de alegría. Trabajar en la cocina es duro, pero muy reconfortante. Estar rodeado de tanta gente inspirada, apasionada y con tanta determinación aumenta mi confianza en que podremos impedir las perforaciones en el Ártico.
“La cocina es la parte más importante del barco”, me dicen con frecuencia. No solo proveemos comida nutritiva y sabrosa sino que además tenemos que seguir una rutina estricta (almuerzo a las 12 del mediodía y cena a las 6 de la tarde). Las cenas y los almuerzos le dan al equipo un importante apoyo moral  y los ayudan a crear lazos fuertes de compañerismo, mientras recargan energías para llevar adelante esta campaña tan poderosa.
Luchar contra Shell (una de las compañías petroleras más ricas del mundo) no es poca cosa. A cada metro que avanzamos en el Pacífico, puedo imaginarme una gran oleada de energía limpia. Pero los científicos dicen que el tiempo restante para defender el medio ambiente es muy escaso. A pesar de eso, soy optimista y creo que un futuro de energía limpia es posible e inevitable. Esta campaña y los más de 6 millones de defensores del Ártico son instrumentos que nos permiten demostrar la urgencia del pedido. La era del combustible fósil se terminó.  
Desde la cocina, estoy haciendo todo lo posible para ayudar y la expresión: “un ejército marcha sobre su estómago” se vuelve particularmente pertinente ahora.  Creo que las personas somos más fuertes que Shell y que no debemos sentirnos solos en este desafío. Todos jugamos un papel importante y lograr el objetivo sólo será posible gracias al apoyo de gente como vos y yo.
Seguí todas las novedades en vivo desde el Esperanza haciendo click aquí

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5 thoughts on “Una Esperanza para el Ártico – Diario de Viaje: "En directo, desde la cocina del Esperanza"”

  1. los felicito sigan asi que desde aca van a tener el apoyo que necesiten ;hay que ser muy valiente para enfrentar a una empresa como shell admiro la voluntad de uds ¡¡¡vamos fuerza y adelante

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