Especial “El futuro del planeta” por Rex Weyler *

Suscribite y recibí el especial en tu casilla de correo. Hacé click acá.

En 1962 Rachel Carson publicó “Primavera silenciosa”, llamando la atención sobre los impactos del pesticida DDT en las poblaciones de aves. Este libro inspiró a la mayoría de los países a prohibir esta sustancia allá por 1980. Esta prohibición y las medidas de protección que se realizaron ayudaron a salvar a algunas especies de aves de la extinción incluyendo al águila pescadora, el pelícano pardo y la cigüeña blanca. Sin embargo, 50 años después del libro de Carson, la tasa de declive de las aves se ha acelerado a nivel mundial a causa del uso de pesticidas, la pérdida del hábitat, el cambio climático, los gatos domésticos y otras amenazas.

Un pájaro Bobo, especie en peligro de extinción, en el barco Esperanza de Greenpeace. 22 de noviembre de 2007.
En 2004 el pájaro mielero de cara negra desapareció de Maui. Hawai también perdió recientemente dos especies más de mieleros: el  O’ahu ‘alauahio, y el Maui ‘akepa. En las últimas décadas nos hemos despedido del búho enmascarado de Australia, el oriol de Gran Caimán, la gaviota amarilla de Nueva Providencia, el gorrión cantante de Santa Bárbara y el gorrión oscuro de Florida. Chau, para siempre.
Las aves requieren hábitats y alimentaciones específicas, son vulnerables a los gatos y a otros depredadores introducidos. Además son un indicador del estado de salud general de la Tierra.
Desafío Global
En 2005 un estudio de Stanford analizó las 9787 especies de aves que se conocen y las 129 extintas. Los autores estimaron que, para 2100, el 25% de las especies de aves se habrán extinguido.
Las especies que enfrentan los mayores riesgos son las de las latitudes norte y los pájaros isleños. En 2008 el Instituto Worldwatch y la Lista Roja de la IUCN determinaron que 1277 especies de aves (12% de los que se conocen) están amenazados.
Richard Inger, de la Universidad de Exeter, estudió la población de aves en 25 países durante 30 años y estimó que la población total de aves declinó en 421 millones entre 1980 y 2009. Y una revisión de ese estudio hecha en 2015 explica que la crisis de aves en Europa no tiene que ver solo con la extinción sino también con el declive de la cantidad de pájaros entre las especies más comunes como los gorriones, los vencejos y las grajillas. Estas pérdidas, aunque no impliquen la desaparición de la especie, afectan el funcionamiento general del ecosistema.
Las aves proveen servicios esenciales y simbióticos al ecosistema que incluyen la descomposición, la dispersión de semillas y el reciclado de nutrientes. Además contribuyen a la agricultura humana a través de la polinización y el control de plagas. Las “aves limpiadoras” limpian los restos de animales muertos e impiden que se propaguen enfermedades. En 1990 en India, la pérdida de buitres llevó a una explosión de perros y ratas que se alimentan de carroña. Como resultado de esto, en 1997 la rabia produjo más de 30 mil muertes en India; más de la mitad de las muertes anuales del mundo a causa de esta enfermedad.
El caso de la paloma viajera nos da una lección de ecología. Esta especie se extinguió en 1974 a causa de la caza humana. Las palomas competían con los ratones por las bellotas y así la población de ratones se mantenía bajo control. Con la desaparición de las palomas aumentó la cantidad de ratones que se convirtieron en “hogares” para las garrapatas. Éstas transmitieron la espiroqueta de Lyme (una enfermedad) a la población humana contribuyendo al brote de la enfermedad de Lyme que debilitó a miles de personas especialmente a lo largo de la costa atlántica.

Pájaro de fragata. 1ro de noviembre de 2001.
La Isla Cortes, en la costa oeste de Canadá -donde vivo- está en la ruta migratoria de docenas de especies de aves, algunas viajan desde México hasta el Ártico. En la isla hemos sido testigos de la caída en las poblaciones de golondrinas, colibríes, garzas y lechuzas lo que evidencia el declive de aves en América del Norte.
Los factores humanos
Sabemos la causa de los declives de las poblaciones de aves y otras especies: los seres humanos. La destrucción del hábitat es el principal motivo del decrecimiento de aves. Muchas especies viven en determinados árboles, en microclimas particulares que las proveen de alimento y las protegen de los depredadores. A medida que drenamos los humedales, talamos los bosques y nos extendemos a través de los terrenos dañamos este tejido natural.
En 1958 el líder comunista chino Mao Tse Tung decidió que cuatro “pestes” -mosquitos, moscas, ratas y gorriones (que se comían las semillas de los granjeros)- debían ser eliminados por la salud pública y el desarrollo de la agricultura. Los ciudadanos de China comenzaron a erradicar los gorriones hasta 1960 cuando los líderes chinos se dieron cuenta de que esta especie había sido la encargada de controlar los insectos. La Academia China de Ciencias le comentó esto a Mao y terminó con la campaña en contra de los gorriones que fueron reemplazados por las chinches. “Mao no sabía nada sobre animales”, dijo el activista ambiental Dai Qing en la BBC en 2004. “Simplemente decidió que estas “cuatro pestes” debían ser eliminadas.”

Pluma de ave en el Ártico. 23 de agosto de 2012
Las actividades humanas que contribuyen con la disminución de la cantidad de aves son la agricultura, la silvicultura, el uso de pesticidas, la energía, los vehículos, los edificios, los gatos domésticos y el cambio climático. La agricultura intensiva, por ejemplo, destruye los deltas de los ríos, los bosques, los pantanos y los pastizales. Los pesticidas ponen en peligro a las abejas y matan a los insectos de los que se alimentan las aves. Un gato doméstico que circula libremente puede matar una docena de aves en una sola noche. Los dueños de los gatos pueden reducir este número castrando los gatos -para disminuir su reproducción- y colocándoles collares con colores brillantes y bien visibles.
Alrededor de 600 millones de aves mueren por chocarse con los vidrios de las ventanas en América del Norte. Los cables eléctricos matan cientos de millones más. Y la caza se lleva alrededor de 100 millones de aves anualmente.
La crisis de diversidad
Una de las leyes fundamentales de la ecología establece que la estabilidad de un ecosistema depende de su diversidad. Podemos salvar algunas especies de aves de la desaparición si las llevamos a un zoológico pero nadie nos va a devolver la diversidad que perdimos en el ecosistema.
Durante la larga marcha de la evolución, alrededor de una especie de mamíferos desaparece cada 400 años y una familia entera de especies podría desaparecer en un millón de años. En 2014 un estudio de la Universidad de Duke y de la Universidad de Brown estimó que la tasa de extinción era 1000 veces más rápida que antes.
En 1970, cuando Greenpeace comenzaba sus primeras campañas, Norman Myers estimó que la Tierra perdía una especie por día y esto parecía crítico. Hoy, luego de casi 50 años de acciones ecológicas, la Tierra está perdiendo una especie por hora.

 
*Rex Weyler fue el director de la Fundación Greenpeace, editor del primer newsletter de la organización y co-fundador de Greenpeace Internacional en 1979. En este especial Weyler reflexiona sobre el ambientalismo, el pasado, el presente y el futuro del planeta.
 
No te pierdas la primera entrega de este especial. Leé: ENERGÍA NUCLEAR Y EL COLAPSO DE LA SOCIEDAD.

Please follow and like us:

4 thoughts on “¿Y el canto de los pájaros?”

  1. totalmente de acuerdo, Ademas de las cuestiones climáticas esta la mano del hombre: combaten las palomas en la ciudad (que las «desalojaron» de sus hábitat por el desmonte que hace el hombre) porque «destruyen» todo, El hombre fumiga los campos para que «los pájaros» no le coman los sembrados….y dale que va…..
    Vamos al fin del mundo.

  2. Este informe es impactante y desolador!!
    Cuantas formas de desaparicion de las aves que desconocía: gatos, ventanas, cables, etc.!!!
    Como siempre: Gracias, Greenpeace!!!
    !

  3. El hombre sigue trabajando para ocasionar muertes, no le basta las guerras quiere la destruccion del planeta y todo lo q hay dentro de el.Gran tristeza da en pensar cuantos venenos se utilizan para agrandar sus bolsillos, sin importa en nada mas

Responder a Maria Celia Chimondeguy Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *